
¿Los carros del 2025 serán buenos usados en 2035? Lo que debes saber antes de comprar
Descubre si los carros del 2025 serán una buena inversión como usados en 2035 en Colombia. Análisis de confiabilidad, tecnología y valor de reventa.

Descubre si los carros del 2025 serán una buena inversión como usados en 2035 en Colombia. Análisis de confiabilidad, tecnología y valor de reventa.
Si estás pensando en comprar un carro hoy o en los próximos meses, es probable que te hayas preguntado: ¿este vehículo seguirá siendo una buena opción dentro de diez años? En Colombia, el mercado de carros usados mueve millones de pesos cada año, y entender cómo los vehículos actuales envejecerán es clave para tomar decisiones inteligentes, ya sea que quieras comprar, vender o simplemente conservar tu carro.
En este artículo analizamos en profundidad qué factores determinan si un carro del 2025 será una buena compra usada en 2035, considerando el contexto colombiano, las tendencias tecnológicas y las realidades del mercado automotriz local.
Colombia es uno de los mercados automotrices más dinámicos de América Latina. Según datos de la Federación Nacional de Comerciantes (FENALCO), en el país se venden más de 600.000 vehículos usados al año, superando ampliamente las ventas de carros nuevos. Esto significa que la mayoría de los colombianos accede a la movilidad a través del mercado secundario.
En este contexto, la pregunta sobre si un carro del 2025 será bueno usado en 2035 no es solo curiosidad intelectual: es una decisión financiera real. Un vehículo que deprecia bien, que es fácil de mantener y que tiene repuestos disponibles, puede representar una excelente inversión a largo plazo.
El primer factor es la calidad de fabricación. Los carros del 2025 se benefician de décadas de ingeniería automotriz refinada. Marcas como Toyota, Mazda y Honda tienen historial comprobado de durabilidad en el mercado colombiano. Un Corolla o un Mazda 3 del 2025, con mantenimiento adecuado, puede llegar al 2035 con más de 200.000 kilómetros en perfectas condiciones.
Sin embargo, no todas las marcas son iguales. Algunos fabricantes han introducido tecnologías complejas que, aunque impresionantes hoy, pueden ser costosas de reparar en el futuro. Es importante investigar el historial de confiabilidad de cada modelo antes de comprar.
Los carros del 2025 están cargados de tecnología: pantallas táctiles, sistemas de asistencia al conductor (ADAS), conectividad con smartphones, cámaras de 360 grados y hasta actualizaciones de software por aire (OTA). Esto es fantástico hoy, pero plantea una pregunta importante: ¿qué pasará con esa tecnología en 2035?
En Colombia, el acceso a repuestos electrónicos especializados puede ser limitado y costoso. Una pantalla multimedia que cuesta 500.000 pesos hoy podría costar el doble o más en diez años, o simplemente no estar disponible. Por eso, los expertos en el mercado automotriz colombiano recomiendan optar por modelos con tecnología sólida pero no excesivamente experimental.
Por otro lado, los sistemas de seguridad activa como el frenado automático de emergencia y el control de estabilidad, que ya son estándar en muchos carros del 2025, sí agregan valor real y no suelen representar problemas de mantenimiento a largo plazo.
Este es quizás el factor más crítico para el mercado colombiano. Un carro puede ser excelente en su país de origen, pero si los repuestos no llegan a Colombia o son extremadamente costosos, su valor como usado se desploma.
Las marcas con mayor red de distribución y repuestos en Colombia incluyen a Chevrolet, Renault, Toyota, Mazda y Kia. Estas marcas tienen talleres autorizados en las principales ciudades y repuestos disponibles en el mercado paralelo a precios razonables. En cambio, marcas menos establecidas o de reciente entrada al mercado colombiano pueden presentar desafíos logísticos significativos en 2035.
Uno de los debates más importantes del sector automotriz colombiano es el futuro de los vehículos eléctricos (EV) y los híbridos. En 2025, Colombia está en plena transición energética, con incentivos tributarios para la compra de vehículos eléctricos e híbridos según la Ley 1964 de 2019.
Aquí surge una pregunta crucial: ¿un carro de gasolina del 2025 seguirá siendo valioso en 2035? La respuesta depende de varios factores. Si Colombia avanza significativamente en su infraestructura eléctrica y las políticas gubernamentales favorecen los EV, los carros de combustión interna podrían depreciar más rápido de lo esperado. Sin embargo, dado el ritmo actual de adopción eléctrica en el país y la realidad de las ciudades intermedias y zonas rurales, los carros de gasolina y diésel seguirán siendo relevantes y demandados en 2035.
Los híbridos del 2025, como el Toyota Corolla Cross Hybrid o el Kia Sportage Hybrid, representan un punto medio interesante: ofrecen eficiencia de combustible hoy y podrían mantener mejor su valor en un mercado que gradualmente se electrifica.
En Colombia, la depreciación promedio de un vehículo en los primeros cinco años ronda entre el 40% y el 60% de su valor original. Esto significa que un carro del 2025 que costó 80 millones de pesos podría valer entre 32 y 48 millones en 2030. Para 2035, dependiendo del modelo y el estado, podría ubicarse entre 20 y 35 millones de pesos.
Los modelos que históricamente mantienen mejor su valor en Colombia son los SUV compactos y medianos, los sedanes de marcas japonesas y coreanas, y los vehículos con bajo consumo de combustible. Las camionetas de trabajo también mantienen valor, especialmente en regiones fuera de las grandes ciudades.
Piensa en el largo plazo. Investiga el costo de mantenimiento proyectado, la disponibilidad de repuestos en tu ciudad y la reputación de la marca en Colombia. Consulta foros especializados, habla con mecánicos de confianza y revisa los informes de confiabilidad de organizaciones como Consumer Reports o J.D. Power, adaptando sus hallazgos a la realidad colombiana.
Además, considera el kilometraje esperado. Si conduces en promedio 15.000 km al año, para 2035 tu carro tendrá aproximadamente 150.000 km. Asegúrate de que el modelo que eliges tenga historial comprobado de durabilidad a ese nivel de uso.
El mantenimiento preventivo es tu mejor aliado. Un carro con historial de servicio completo, sin accidentes graves y con kilometraje acorde a su año puede valer hasta un 20% más que uno similar sin documentación. Guarda todas las facturas de mantenimiento, cambios de aceite, revisiones y reparaciones.
También importa la presentación. En el mercado colombiano, el estado estético del vehículo influye enormemente en la percepción del comprador. Un carro bien cuidado por fuera transmite confianza sobre su estado mecánico.
Es una pregunta válida dado el crecimiento de marcas como Chery, JAC, DFSK y BYD en Colombia. La respuesta honesta es: depende. Las marcas chinas han mejorado notablemente en calidad, pero la disponibilidad de repuestos y el soporte técnico a largo plazo siguen siendo una incógnita. BYD, con su enfoque en vehículos eléctricos e híbridos, tiene mayor respaldo internacional. Para las demás, recomendamos esperar a ver cómo evoluciona su presencia en el mercado colombiano antes de apostar por ellas como inversión a diez años.
Probablemente sí, especialmente si las políticas ambientales en Colombia se endurecen y los combustibles fósiles se encarecen. Los híbridos de marcas establecidas como Toyota tienen baterías diseñadas para durar más de 300.000 km, lo que los hace atractivos en el mercado de usados.
Las políticas fiscales en Colombia, como el impuesto al CO2 y los incentivos para vehículos eléctricos, pueden influir en la demanda de ciertos tipos de vehículos. Un carro de alta cilindrada y alto consumo podría perder valor más rápido si los impuestos de rodamiento aumentan. Es importante estar atento a las políticas del Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Transporte.
Un vehículo bien mantenido con entre 100.000 y 180.000 km para 2035 sigue siendo una opción viable. Lo más importante no es solo el kilometraje, sino el historial de mantenimiento y el estado general del motor y la carrocería.
Las plataformas digitales especializadas, las concesionarias con programas de carros certificados y los mercados físicos en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla son las mejores opciones. Siempre realiza una revisión técnico-mecánica independiente antes de cerrar cualquier negocio.
Los carros del 2025, en términos generales, sí tienen el potencial de ser buenas opciones usadas en 2035, siempre que se elijan con criterio, se mantengan adecuadamente y provengan de marcas con presencia consolidada en Colombia. La clave está en equilibrar tecnología, durabilidad y disponibilidad de repuestos. En un mercado tan dinámico como el colombiano, donde los carros usados son la principal forma de acceso a la movilidad, tomar decisiones informadas hoy puede representar un ahorro significativo mañana. ¿Tienes dudas sobre qué carro del 2025 comprar pensando en el futuro? Déjanos tu pregunta en los comentarios y con gusto te orientamos.