
La evolución de la seguridad en carros: Avances impresionantes en la última década
Descubre cómo han evolucionado los sistemas de seguridad en los automóviles en los últimos 10 años y qué debes considerar al comprar un carro usado en Colombia.

Descubre cómo han evolucionado los sistemas de seguridad en los automóviles en los últimos 10 años y qué debes considerar al comprar un carro usado en Colombia.
Cuando pensamos en comprar un carro usado en Colombia, muchos factores entran en juego: precio, modelo, kilometraje, estado general y, por supuesto, la seguridad. Este último aspecto ha experimentado una transformación radical en la última década, convirtiendo incluso a vehículos de gama media en opciones mucho más seguras que los modelos premium de hace 10 años.
La seguridad vehicular ha pasado de ser un lujo exclusivo a convertirse en un estándar obligatorio, gracias a avances tecnológicos, regulaciones más estrictas y una mayor conciencia por parte de los consumidores. En este artículo, analizaremos en detalle cómo ha evolucionado la seguridad en los automóviles durante los últimos 10 años y qué implica esto para quienes buscan adquirir un vehículo usado en el mercado colombiano.
Hace una década, contar con dos airbags frontales era considerado un buen estándar de seguridad en muchos vehículos comercializados en Colombia. Hoy, esta percepción ha cambiado radicalmente.
En 2013, la mayoría de los vehículos económicos en el mercado colombiano ofrecían únicamente airbags frontales para conductor y pasajero. Actualmente, incluso los modelos de entrada suelen incluir:
Esta multiplicación de puntos de protección ha reducido significativamente las lesiones graves en caso de colisión. Según estadísticas de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, los vehículos equipados con sistemas completos de airbags reducen hasta en un 30% la probabilidad de lesiones fatales en accidentes graves.
La evolución en el diseño estructural de los vehículos representa uno de los avances más significativos, aunque menos visibles para el consumidor:
En 2013, los fabricantes comenzaban a implementar zonas de deformación programada en algunos modelos. Para 2023, prácticamente todos los vehículos nuevos incorporan:
Estas mejoras estructurales han transformado la manera en que los vehículos responden ante colisiones, protegiendo mejor a los ocupantes mediante la absorción y distribución controlada de la energía del impacto.
Si bien los elementos pasivos como airbags y estructuras reforzadas son fundamentales, la verdadera revolución en seguridad vehicular de la última década se encuentra en los sistemas electrónicos de asistencia.
En 2013, contar con frenos ABS y control de estabilidad (ESP) era considerado un equipamiento avanzado en muchos segmentos del mercado colombiano. Hoy, estos sistemas son obligatorios en vehículos nuevos, y la oferta se ha expandido considerablemente:
El salto cualitativo es enorme: mientras que los sistemas de hace una década ayudaban al conductor a mantener el control, los actuales pueden tomar decisiones autónomas para prevenir accidentes, como frenar automáticamente ante un obstáculo imprevisto.
Los Sistemas Avanzados de Asistencia al Conductor (ADAS) representan quizás el cambio más radical en la seguridad vehicular de la última década. En 2013, estas tecnologías estaban reservadas para vehículos de lujo que rara vez se veían en las calles colombianas. Hoy, muchos modelos de gama media incorporan:
Estos sistemas utilizan una combinación de cámaras, radares y sensores para monitorear constantemente el entorno del vehículo y advertir o intervenir ante situaciones potencialmente peligrosas. Según estudios del RUNT (Registro Único Nacional de Tránsito), los vehículos equipados con sistemas ADAS completos registran hasta un 40% menos de accidentes por alcance en tráfico urbano.
Esta acelerada evolución tecnológica ha creado una situación particular en el mercado de vehículos usados en Colombia, donde conviven automóviles con estándares de seguridad muy dispares.
La implementación de normativas más estrictas ha sido determinante en esta evolución. En Colombia, la Resolución 3752 de 2015 estableció requisitos mínimos de seguridad para vehículos nuevos, incluyendo la obligatoriedad de sistemas como ABS, control de estabilidad y un mínimo de dos airbags frontales a partir de 2017.
Esta regulación marcó un antes y un después, creando una clara distinción entre vehículos pre-2017 y posteriores en el mercado de usados. Un comprador informado debe considerar que un modelo 2016, aun con poco kilometraje, podría carecer de sistemas de seguridad que hoy se consideran básicos.
La creciente conciencia sobre la importancia de la seguridad vehicular ha comenzado a reflejarse en los precios del mercado de usados en Colombia. Modelos equipados con sistemas ADAS y múltiples airbags tienden a mantener mejor su valor de reventa, especialmente en segmentos familiares.
Para el comprador de un vehículo usado, esto plantea un dilema interesante: ¿optar por un modelo más reciente con mejores sistemas de seguridad o uno más antiguo pero de gama superior? Las estadísticas sugieren que, en términos de protección real, un vehículo compacto de 2020 con sistemas ADAS completos puede ofrecer mayor seguridad que un sedán premium de 2013 sin estas tecnologías.
La protección de los más pequeños también ha experimentado avances significativos en la última década:
Estos avances han contribuido a reducir significativamente las lesiones infantiles en accidentes de tránsito, según datos del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de Colombia.
La evolución de la seguridad vehicular no muestra signos de desaceleración. Las tendencias que comenzarán a verse con mayor frecuencia en el mercado colombiano incluyen:
Estas innovaciones eventualmente llegarán al mercado de usados, creando nuevas consideraciones para los compradores en los próximos años.
Si estás considerando la compra de un vehículo usado, estos son algunos aspectos clave a evaluar en términos de seguridad:
Aunque algunos componentes electrónicos avanzados pueden resultar costosos de reemplazar, la mayor integración y fiabilidad de estos sistemas ha reducido la frecuencia de fallos. Además, muchos fabricantes han extendido las garantías específicamente para componentes de seguridad críticos.
Las estadísticas indican que sí. Vehículos equipados con sistemas completos de asistencia al conductor registran significativamente menos accidentes y, en caso de colisión, suelen presentar daños menos severos, lo que puede traducirse en menores costos de seguro y reparación a largo plazo.
Algunos componentes, como los módulos de airbag, pueden perder efectividad con el tiempo si no reciben el mantenimiento adecuado. Es recomendable que vehículos con más de 10 años sean evaluados por especialistas para verificar la integridad de sus sistemas de seguridad pasiva.
Sí. Los vehículos destinados originalmente al mercado europeo o norteamericano suelen contar con especificaciones de seguridad superiores a los diseñados para mercados emergentes. Esta diferencia se ha reducido en los últimos años gracias a regulaciones más estrictas en Colombia y Latinoamérica.
La mayoría de sistemas modernos están diseñados para adaptarse a diversas condiciones, pero algunos pueden presentar limitaciones en situaciones específicas como vías sin pavimentar, señalización deficiente o condiciones climáticas extremas. Es importante conocer estas limitaciones al adquirir un vehículo usado con estas tecnologías.
La evolución de la seguridad vehicular en la última década ha sido verdaderamente revolucionaria, transformando incluso modelos de segmentos económicos en vehículos significativamente más seguros que sus predecesores de gama superior.
Para el comprador de carros usados en Colombia, entender esta evolución resulta fundamental para tomar decisiones informadas. Un vehículo más reciente, aunque sea de un segmento inferior, puede ofrecer mayor protección real que uno más antiguo y lujoso.
La seguridad ya no es un lujo, sino una necesidad y un derecho. Al evaluar opciones en el mercado de usados, te recomendamos priorizar aquellos modelos que incorporen al menos los sistemas básicos de seguridad activa y pasiva desarrollados en la última década. Tu inversión no solo será en un medio de transporte, sino en la protección de lo más valioso: tu vida y la de quienes te acompañan.
¿Has notado la diferencia al conducir vehículos con sistemas de seguridad modernos? ¿Consideras que estos avances justifican la inversión en un modelo más reciente? Nos encantaría conocer tu experiencia y perspectiva sobre este importante tema.